El local puede cerrar; algunas funciones deben seguir disponibles
Un plan de continuidad define cómo mantener o recuperar las actividades indispensables cuando los recursos habituales dejan de estar disponibles. La guía oficial de continuidad de operaciones 2026 propone identificar funciones esenciales, analizar el impacto de su interrupción y establecer responsables y alternativas.1
Para una PyME, esto puede traducirse en preguntas muy concretas: ¿cómo se cobrará una venta ya entregada?, ¿quién podrá preparar y autorizar un pago?, ¿dónde se consultarán los pedidos pendientes?
La respuesta cambia según el giro. Un restaurante depende de instalaciones, conservación de alimentos y condiciones sanitarias para volver a servir. Un despacho puede recuperar parte de su actividad desde otra ubicación, siempre que tenga acceso seguro a sus expedientes. Un fabricante quizá necesite detener la producción, pero conserve la posibilidad de cobrar entregas anteriores y atender pedidos.
La continuidad debe diseñarse alrededor de esas diferencias. Trabajar desde casa no resuelve por sí mismo la falta de maquinaria, inventario o autorizaciones.